28/9/18

Ninguna partido tiene interés en defender la propiedad privada en España. Ninguno

Hoy queremos hablaros de un problema que parece no contar con el interés de los responsables públicos pero que, en gran medida, se solucionaría rápida y efectivamente solo con que los encargados de hacer las leyes y hacer que se cumplan se preocupasen por ello: la seguridad en domicilios y negocios.

No exageramos cuando decimos que se vive uno de los peores momentos en materia de seguridad para nuestras casa y negocios. En el verano de 2018 ha aumentado hasta un 30% el asalto a viviendas usando el "bumping" del que os hemos hablado ya en otras ocasiones. En este contexto, existe una propuesta que circula entre parlamentarios y autoridades para que se regule y gestione la profesión de cerrajero y, por extensión, la copia de llaves e instalación de cerraduras en España.

El nuestro es uno de los pocos países de la Union Europea que no tiene regulada la profesión que se dedica a abrir la puerta de las casas de la gente de forma legal. Parte del sector, entre ellos nosotros mismos, ha decidido regularse por si misma pero, por desgracia, parece que esta iniciativa no es del interés de los políticos  que, después, se dedican a hablar sobre la necesidad de extremar nuestra seguridad contra la violencia de genero o el terrorismo.

La constitución española es de las pocas que consagra la inviolabilidad del propio domicilio en su texto. En el articulo 18 del Titulo I, en su apartado 2º se indica que: "El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito". De igual modo, el articulo 202 del Código Penal afirma que:

Artículo 202
1. El particular que, sin habitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.

Teniendo en cuenta estos dos datos, queda claro que si un individuo abre la puerta de un domicilio sin contar con la autorización de sus moradores podría estar incurriendo en un grave delito. Sin embargo, en España, no existe una legislación que regule quien y de que manera puede abrir la puerta de un domicilio cuando por error o avería el legitimo propietario de esta no es capaz de entrar en ella.

De igual modo, la copia de llaves carece de ninguna regulación, salvo si media una patente en la titularidad de la llave. El 99% de las cerraduras y cerrojos carece de patente en vigor para su modelo de llave lo que hace posible que cualquiera que tenga una llave pueda hacerse una copia. Si alguien cree que eso no es tan grave, puede preguntar a esta víctima de la violencia machista. En este caso, y como afirma la noticia, "La expareja de María tenía una orden de alejamiento, pero usó una copia de las llaves para entrar en su casa y la apuñaló, presuntamente, hasta cinco veces".
¿Puede la acusación en un tribunal demostrar que esa persona se hizo unas copias de forma irregular y violando su orden de alejamiento?... No, porque no existe obligación legal de llevar a cabo un registro de quien y cuando copia una determinada llave.

Por otra parte, el intrusismo que sufre la profesión es de los más salvajes de cualquier sector en el país. Jubilados, parados, trabajadores de otros muchos sectores sin relación alguna con la cerrajería y hasta conocidos delincuentes con antecedentes por hurto o asalto se dedican a ofrecer sus "servicios" como cerrajeros, abriendo domicilios y, obviamente, poniendo en peligro bienes y personas en todo el país.


En fechas recientes, nos hemos puesto en contacto con varios parlamentarios de prácticamente  todas las fuerzas políticas con representación en el Congreso. Después de varias comunicaciones solo una diputada tuvo a bien responder a nuestra demanda de interés. Una de 14.

Es por ello por lo que podemos afirmar, con pruebas, que, NINGUN PARTIDO POLITICO EN EL CONGRESO QUIERE SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DE SEGURIDAD EN DOMICILIOS Y NEGOCIOS EN ESPAÑA.

Y lo hacemos publico con la sana intención de generar un debate real que concluya, al fin, con un reglamente general que defienda al profesional de la cerrajería y sirva para, por fin, dar peso real a los artículos y leyes que, se supone, protegen nuestro hogar y la inviolabilidad de nuestro domicilio.

Ojalá que así sea.

19/9/18

Conoce la profesión: Cerrajero

A veces es difícil concretar. En demasiadas ocasiones no queda claro que hace y que no hace un determinado profesional ... Puede un carpintero abrir una puerta cuando olvidamos las llaves por dentro?... un electricista está cualificado para instalar un sistema de seguridad en un acceso?... Así que sería bueno concretar a que se dedica exactamente un cerrajero y que cosas está cualificado para hacer mejor y con más cualificación profesional que otros trabajadores y técnicos.

Para empezar:

Los cerrajeros suministran, instalan y reparan cerraduras de casas, negocios y automóviles. Hacen llaves para que encajen en las cerraduras y lo hacen utilizando gran variedad de herramientas.

Los cerrajeros también instalan avanzados sistemas de seguridad, como circuitos cerrados de televisión. Algunos prestan servicio de urgencias, por ejemplo, atendiendo a clientes que se han quedado fuera con las llaves por dentro o cuya cerradura ha sido forzada o se ha averiado.


Entre otros trabajos un cerrajero puede:

Suministrar, instalar, revisar y reparar muchas clases de cerraduras. También aconseja a los clientes sobre la manera de mejorar la seguridad de sus hogares o locales comerciales.

Los cerrajeros son considerados como personal muy cualificado. Su trabajo incluye todos los pasos, desde el simple trabajo de reproducir una llave hasta los procedimientos de apertura de urgencia y la instalación de avanzados sistemas de seguridad.

Muchos cerrajeros trabajan en tienda y ofrecen un servicio a domicilio para realizar muchas tareas distintas. Otros están motorizados y ofrecen servicio de emergencias, como en el caso de Mi Llave Cerrajeros.

Se ocupan de los problemas de acceso urgente, por ejemplo, cuando alguien ha perdido las llaves, se ha quedado fuera con las llaves por dentro o tiene dañada una cerradura por avería o a causa de un intento de robo.

También pueden actuar a petición de la policía, las autoridades locales y las asociaciones de vecinos.

Los servicios a domicilio pueden implicar viajar a la zona a cualquier hora del día para conseguir abrir la puerta de un vehículo o edificio. Los cerrajeros trabajan a menudo al aire libre, a veces con mal tiempo o bajo el sol durante horas.

Los cerrajeros suelen asesorar sobre cuestiones de seguridad y protección contra incendios, utilizando sus conocimientos especializados para recomendar los sistemas de seguridad más adecuados para el cliente. se trata de una profesión en constante aprendizaje, donde el reciclaje es imprescindible.

Algunos clientes (por ejemplo, comercios y grandes empresas) tienen necesidades más complejas, como cerraduras electrónicas, sistemas de llave maestra y televisión de circuito cerrado.

Los proyectos más grandes de este tipo pueden requerir la cooperación de varios cerrajeros con las empresas constructoras y empresas de guardas de seguridad. Esto hace también más que interesante que los cerrajeros se agrupen en entidades profesionales, como Grupo Cerrajero, a la que pertenece nuestra empresa.

Los cerrajeros que trabajan en establecimientos al por menor asesoran y venden productos de seguridad para el público en general. Esto puede incluir la venta de candados y cajas fuertes, y la producción de duplicados de las llaves, hechos
 con máquinas de reproducción de llaves.

Algunos cerrajeros trabajan para empresas especializadas, asesorando a los propietarios en materia de seguridad.

Pueden participar en la cerrajería para automóvil (reparación de cerraduras de automóviles), por ejemplo, o prestar servicio de desplazamiento urgente.

También pueden ofrecer un servicio especializado como la reproducción de llaves y reparación de cerraduras antiguas, por ejemplo para los clientes que están renovando una propiedad antigua.

8/6/18

Como evitar que te time un falso cerrajero

Cada vez más, personas sin calificación o que creen estar acreditadas se dedican a abrir puertas en viviendas y negocios. Se trata de individuos que solo quieren conseguir dinero fácil sin importarles ni como ni cuanto. Y, en no pocas ocasiones, estos intrusos actúanos fuera de la ley, sin estar de al ta en la seguridad social, sin acreditación y amparados únicamente en un número de teléfono o una actividad sin relación directa con la cerrajería profesional.

Es por ello que hoy queremos daros algunos consejos para evitar que estas personas os timen u os provoquen problemas.

Solicita que se acredite

Antes de contratar, siempre debes solicitar a la empresa que te informe de su nombre, localización… con el objetivo de saber a ciencia cierta si es una empresa real o no. Si una empresa de cerrajería no tiene una sede física, comienza a dudar de ella. Si no puede facilitarte una factura in situ, sospecha. Lo más seguro es que no sea real o que se trate de un oportunista y solo quiera que la contrates para hacerte una chapuza y cobrarte un dineral.

Cuando el trabajador de la cerrajería llegue a tu vivienda o negocio para realizar el trabajo que le has contratado, siempre debe identificarse. Así podrás tener la seguridad de que el cerrajero realmente es el que has contratado y no es un falso cerrajero que pasaba por allí.

Puede ser interesante solicitar las acreditaciones de la empresa, como puede ser por ejemplo la acreditación que acredita Grupo cerrajero, una de las más importantes asociaciones del sector en España. Puedes estar seguro de que, si la empresa de cerrajería cuenta con esta acreditación, la empresa es realmente muy buena. Rechaza a profesionales que no lo son o que lo son de otras especialidades queriendo aprovechar para ganarse un extra.


Siempre debes solicitar presupuesto

Nunca cometas el error de contratar a un cerrajero sin solicitarle previamente un presupuesto por teléfono. El precio que te darán por un servicio será aproximado, ya que no se puede saber a ciencia cierta cual es el trabajo que hay que realizar. El precio final te lo dará el cerrajero antes de realizar el trabajo. Recuerda, si el presupuesto varía mucho del dado por teléfono, siempre tienes la opción de denegar el servicio. Eso sí, siempre lo debes hacer antes de que el cerrajero comience a trabajar.

Una buena empresa de cerrajería en ningún momento se negará a darte un presupuesto previo. Así podrás valorar si el precio se adapta a tus necesidades o no.

Un profesional te solicitará tus datos

Los buenos cerrajeros siempre solicitarán los datos a sus clientes, para asegurarse que van a realizar un trabajo de cerrajería a la persona propietaria o residente en la vivienda o propietaria del negocio. Esto siempre lo hacen cuando una persona les solicita que habrá una puerta por pérdida o robo de llaves. Así evitan abrir la puerta a una persona que no sea la propietaria y tenga fines espurios.

En cambio, los falsos cerrajeros puede que soliciten esta información o no. Eso sí, en caso de que la persona no sea la propietaria, sino que sea un ladrón, entonces el supuesto cerrajero se estará metiendo en un gran lío. No solo por pasar a ser cómplice de un robo, sino por trabajar sin licencia.

Ventajas de contratar a cerrajeros profesionales

Podrás tener la seguridad de contratar a una persona que va a realizar bien el trabajo y te va a cobrar lo justo. Siempre cobrará las tarifas que tenga vigentes y no las que le vengan a la cabeza en el momento de contratarle.




Siempre podrás tener un presupuesto de antemano, para ver si realmente esa opción te interesa o no.

No podrás encontrar un servicio de cerrajería mejor. Es más, como la factura la realizará con Iva, entonces siempre podrás usarla para solicitar al cerrajero que repare una cosa si no ha sido bien realizada. Normalmente no hará falta que le vuelvas a llamar, porque el trabajo estará bien hecho. Pero en ocasiones hay errores que hay que solucionar. Gracias a la factura, podrás tener la seguridad de que el cerrajero te reparará el problema rápidamente. En cambio, un cerrajero falso no volverá, ya que nunca te dará una factura real y legal.

Si has contratado a un cerrajero y te ha dado un buen precio y confianza, te recomiendo que guardes su número en la agenda de tu móvil. Así, si en el futuro vuelves a necesitar a un buen cerrajero, le podrás llamar y tener la seguridad de que vas a volver a disfruta de un buen servicio de cerrajería.

Si aplicas estos consejos, la probabilidad de contratar a un cerrajero falso será mínima. Así podrás disfrutar de la experiencia de poder contratar a una persona que te dará una gran seguridad.

23/4/18

¿Esta anticuada la cerradura de mi casa?... si, y es un peligro

Invertir en seguridad debería ser siempre una prioridad para todos.
Pero, por lo general, nos preocupamos de instalar en nuestra casa los sistemas de seguridad más reciente, con la tecnología más puntera olvidando sin embargo una medida fundamental, como es la de renovar la cerradura cuando esté obsoleta. Con esta entrada queremos concienciaros de la importancia de esto, y además, informaros de cómo podemos ayudaros desde Mi llave Cerrajeros.

Pocas personas son capaces de recordar cuando cambiaron el bombillo de la puerta de su vivienda por última vez. Si bien en muchas ocasiones extraviamos las llaves o sufrimos un robo en la calle, y decidimos cambiarla, demasiadas veces no nos preocupamos por ella hasta que nos da problemas o si se produce un robo o asalto a nuestro domicilio. O si entramos a vivir en una casa nueva. Una medida demasiadas veces olvidada es la de sustituir ese bombillo de la puerta de nuestro nuevo piso, ese que con tanto esfuerzo hemos comprado. Si, es cierto que el piso nunca estuvo en alquiler, pero el solo hecho de que el responsable de la inmobiliaria que nos la vende pueda haber efectuado algún duplicado debería ponernos en alerta y obligarnos a sustituir el cilindro de la cerradura para poder descansar sabiendo quien tiene copia de la llave de la puerta de nuestra casa.


Pero, si no hay ningún contratiempo, por lo general, cambiar la cerradura se nos olvida. Y al final, la cerradura es un elemento fundamental que protege nuestra vivienda, las pertenencias que tenemos en ella y a nosotros mismos.
Y es que las cerraduras de las viviendas también sufren desgaste. Pensamos que como sigue funcionando sigue valiendo, pero nada más lejos de la realidad: en muchas ocasiones no son las copias que hacemos las que fallan, sino un bombillo con 100.000 ciclos de uso (unos 6 años de media en un piso con 3 habitantes) que los ha superado ampliamente. Un bombillo nuevo, además, hace que  los cacos lo tengan más complicado para entrar en las casas, ya que tampoco han tenido el suficiente tiempo para estudiarla.

En definitiva, ¿cuándo tengo que cambiar la cerradura de mi casa?

No podemos dar un tiempo concreto para renovar la cerradura porque depende de múltiples factores, además del referido relacionado con el conocimiento que los amigos de lo ajeno tienen de técnicas y métodos para entrar en nuestros domicilios. Se trata de elementos mecánicos complejos en los que influyen el tiempo, el uso, las condiciones meteorológicas...  No es un año o veinte años, es actuar con lógica. Si vemos que en el mercado surgen nuevos modelos de cerraduras que protegen más que la que tenemos instalada, aprovechemos para cambiarla. Si la llave ya no entra bien o abrir la puerta es algo dificultoso incluso con la llave original, cambiémosla antes de que se rompa dentro y haya que llamar al cerrajero de urgencia. Un plazo razonable sería pensar en cambiar la cerradura de nuestra casa o negocio en un periodo de entre 5 a 7 años.

Si no sabes muy bien si debes cambiar o no la cerradura de la puerta de tu casa, portal o garaje, consúltanos. Llámanos al 606 980 758 o bien ven a visitarnos a nuestra tienda situada en el Centro Comercial Finis Terrae, en Cee (A Coruña). Nos comprometemos a darte la mejor información y ofrecerte las opciones que mejor se adapten a ti y tus necesidades.




23/3/18

Como protejo mi casa contra el bumping

Un vídeo, distribuido de forma anónima vía redes sociales (a nosotros nos llegó por WhatsApp)  ha hecho saltar de nuevo las alarmas al respecto de la seguridad en domicilios y comercios ante el bumping. El vídeo muestra a un ¿profesional? de la cerrajería utilizando llaves preparadas para abrir una cerradura Ezcurra a la que se le habían dado dos vueltas de llave. Como ya sabréis los que nos sigáis, se trata de una técnica más que conocida y usada por los amigos de lo ajeno en España desde la década de los noventa.

Pero esto no ha evitado que muchas personas se sobresaltasen por lo evidente de la técnica, lo que nos ha llevado a ofreceros hoy está información para defender vuestros hogares del bumping de forma sencilla y rápida.

Para empezar, el bumping no es nuevo. Mafias de la Europa del Este la habrían introducido (supuestamente) hace ya más de 20 años en nuestro país y desde entonces son multitud los artículos, vídeos y especialistas que la han dado a conocer. No solo no es novedad, es que ya está superada por otras.
Dicho esto, nunca está de más saber un par de cosas antes de alarmarse y buscar así soluciones para proteger mejor nuestro domicilio:

1- Todas las puertas no deberían usar la misma marca de cilindro.

El éxito del bumping se basa en parte en el éxito comercial de determinadas marcas de bombillos y cerraduras. Ezcurra, TESA, LINCE, CVL, CISA... marcas que vendieron miles de cilindros en la época gloriosa del desarrollismo en los primeros años 2000 y hasta que explotó la burbuja inmobiliaria. En nuestro país existen multitud de edificios donde todas las puertas de todas las plantas de todos los edificios en una urbanización están cerradas con bombines de una misma marca y modelo.
La EZ-DS15R es sin duda la más popular, pero hay otras muchas. Así, un mismo "chorizo" con una sola llave preparada puede hacer su "agosto" particular en una urbanización. Muchas veces, simplemente un cambio de cilindro a una marca diferente a la de todos los demás vecinos del bloque puede ser suficiente para evitar ser uno más cuando pase una oleada de asaltos en el vecindario.

2- Actualizarse es protegerse.

Un bombillo tiene una vida media de 10 años. El "parque" nacional de cilindros, como ya en su día advirtió la federación de cerrajeros UCES está obsoleto y 8 de cada 10 bombines debería ser sustituido. En muchos casos, un cilindro actual de más de 45,00€ (esto debe ser comprobado al adquirirlo, ojo) introduce ya elementos antibumping que hacen muy difícil, por no decir imposible, que se use esa técnica contra el.

3- La llave incopiable o patentada es una garantía.

El bumping se basa en la existencia de moldes viables de llaves muy populares. Una llave sin patente, como la Ezcurra DS15R, es un reclamo para los que utilizan el bumping como técnica en asaltos a domicilios. Es relativamente fácil conseguir moldes con los que preparar llaves que después usar para delinquir y eso nos solo es responsabilidad de los chorizos sino también de un deficiente sistema de control en la comercialización de los moldes. Para una mayor seguridad, contar con un bombillo con llave incopiable, patentada y de la que no existen moldes en el mercado, suma un plus de seguridad contra el bumping en nuestra cerradura.

4- Un cilindro certificado con norma UNE1303:200 resolvería nuestros problemas.

Puede parecer caro comprarse un cilindro de 130,00€ para una puerta, pero a la larga compensa y mucho. Un cilindro cubierto por la norma UNE1303:200 nos asegura que nuestra cerradura no solo está protegida contra el bumping sin también contra el ganzuado, la extracción, el taladrado, la rotura e incluso contra los oportunistas que, pudiendo hacer una copia de nuestra llave, no lo lograran porque está patentada y no se puede copiar en cualquier parte. Cilindros como el KABA® ExperT, pero también el KESO Omega 8000, el EVVA 3KS Plus y otros similares aseguran que nuestra puerta resistirá al bumping y a estas otras técnicas, menos espectaculares tal vez pero igual de efectivas a la hora de querer robarnos lo que es nuestro.


20/3/18

Si el cerrajero que acude a tu llamada no te pide esto... desconfía


Cuando llames a un verdadero cerrajero para que abra la puerta de acceso a tu vivienda, oficina, local comercial, etc… porque has perdido la llave, o te la han robado, o la cerradura se ha estropeado… antes de realizar el trabajo, debemos asegurarnos que eres el legítimo propietario, o en su caso el arrendatario del espacio.

Hay varias diferencias entre un autentico profesional y un chapuzas. La principal, para muchos, es la "pinta", un error de bulto en demasiadas ocasiones. Otros creen que la diferencia está en el precio, algo que tampoco sirve en muchas ocasiones como baremo.
Pero, en el caso de los cerrajeros, es bastante sencillo diferenciar un profesional de otra copia. Un cerrajero es un profesional de confianza y aquel que no cumpla con este decálogo... puede llegar a ser un autentico problema. Veamos por qué:

Vale la pena recordar el Artículo 18.2 de la Constitución, que dice; “…el domicilio es inviolable sin que ninguna entrada o registro pueda hacerse sin el consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito…”

Es decir, que si el propietario o arrendatario no se encuentra presente, solo se puede acceder a una vivienda u oficina si lo ordena un juez, o si está produciéndose un delito o un siniestro en su interior.
Como esto ocurre en contadas ocasiones, en Mi Llave Cerrajeros trabajamos siempre con la presencia o el consentimiento, si no pudiera acudir, del propietario del inmueble del cual vamos a abrir la puerta. Para esto pedimos a todos/as los/as que nos llaman que cubran y firmen una Ficha de Descargo, donde asumen que son los titulares o arrendatarios del inmueble y que están debidamente autorizados para acceder a su interior.

Es también interesante recordar que la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en su articulo 202, apartado 1, afirma que: "El particular que, sin habitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años". Y, a fin de cuentas, ese es el carpintero o trabajador indocumentado que acaba de abrir tu puerta sin acreditarse ni pedirte ningún tipo de documento o información que te faculte para abrir esa puerta y entrar en ese domicilio...

Si somos exigentes en este extremo puede ser por varias razones, por ejemplo:

1- La persona que nos solicita el servicio es alguien que quiere ocupar la vivienda, o robar en el local, o cometer algún otro tipo de delito en su interior.
2- La persona tiene una orden de alejamiento de la vivienda y ya no puede acceder a su interior
3- La persona comparte piso, pero ya no puede acceder al interior ...etc

En cualquiera de estos y otros casos, esa ficha de descargo es la única prueba real de que se ha cometido un delito.

Además, un cerrajero deberá acreditarse como profesional del sector, con placa y sello, para demostrar que:
- Está debidamente dado de alta
- Carece de antecedentes penales
Estos dos extremos son muy importantes, sobre todo si queremos acreditar, ante las autoridades o simplemente ante nuestra aseguradora, que nos han tenido que abrir la puerta de casa por una avería o similar.

Así que ya sabes, cuando solicites los servicios de un cerrajero de urgencia, pídele que se acredite y no te extrañes si te solicita la información pertinente. Es más, no te fíes de ese profesional en caso de que no lo haga.

En Mi Llave cerrajeros estamos debidamente acreditados y somos miembros de Grupo Cerrajero, una de las principales asociaciones profesionales del sector, reconocida y autorizada por el Ministerio del Interior. Igualmente, nuestro administrador y gerente, José Luis Louzán, es Perito Cerrajero, adscrito a la Asociación Profesional Colegial de Peritos, ASPEJURE 


17/3/18

La Puerta y el carpintero

En los últimos días nos ha llegado una historia que creo que merece la pena que compartamos con todos ustedes. Va de como hacer que algo que debería haber sido sencillo, rápido, limpio y barato se convierta en algo carísimo, pesado, lioso y con consecuencias. Es la historia de "La Puerta y el carpintero".

En una localidad de la Costa da Morte (A Coruña), la propietaria de un negocio (pongamos que es una tienda de ropa) llega el lunes a su negocio y se encuentra una desagradable sorpresa. El fin de semana alguien ha "jugueteado" con la cerradura de su negocio y ahora es incapaz de abrir con su llave. Tras intentarlo varias veces desiste y decide llamar a un amigo que la dirige a otro y este a otro... hasta que termina por llamar a su amigo "el carpintero".

Nuestro héroe no es un carpintero de puertas y ventanas. Es un especialista y ebanista, que se dedica a fabricar muebles y que, si bien conoce las herramientas y los mecanismos, no tiene demasiados conocimientos sobre cerrajería. El carpintero acepta el encargo porque es vecino y conoce a los padres de la chica y se planta ante la puerta. Pero tras unos minutos intentando abrir con la llave de la chica, decide que no tiene paciencia para más y comienza con la "fuerza bruta". Así que armado con su potente taladro inicia las hostilidades agujereando el bombillo. Sin embargo, y sin que se sepa muy bien porqué, la puerta sigue sin ceder.

Llegados a este punto es bueno comentar que la puerta en cuestión no es de madera, un material que nuestro amigo conoce y trabaja, si no de aluminio. Además, la chica ha informado a nuestro protagonista de que es un puerta "especial", con "tres puntos de cierre" que en su experta opinión de dependienta de tienda de ropa "es muy difícil de abrir".
Sabido esto, el carpintero decide empezar a agujerear sin ton ni son a la altura del bulón de cierre primero y luego más arriba y abajo, donde supone que se encuentran los otros bulones. A estas alturas la puerta parece ya un queso groullere, pero sigue sin querer abrirse.

Así que, dado que la mañana casi se ha perdido y que el bueno del carpintero comienza a acusar el desgaste, este decide que no hay puerta que no resista a su herramienta y, tirando de amoladora, comienza a cortar de arriba abajo, con el consiguiente escándalo entre vecinos y viandantes que comienzan a preguntarse si todo este despliegue no será excesivo. Tras otros 40 minutos de cortes, ruidos, chispas y bastante sudor, la puerta, finalmente, cede. Son las 13:15 del mediodía y abrir esta puerta solo ha llevado tres horas y cuarto. Se han roto dos brocas, un par de destornilladores y un disco de amoladora, pero la puerta está abierta.

Ha nadie se le ocurrió que, solo con buscar en Internet, un cerrajero habría acudido al lugar para, muy probablemente, abrir la misma puerta casi sin ruidos y en unos 15 minutos, con el único gasto de sustituir el bombillo averiado por otro. Nadie pensó que, si un cerrajero no hace muebles de cocina ni un electricista fabrica zapatos, lo suyo es que un carpintero no se dedique a abrir puertas. Y nadie pensó que, sin mediar denuncia alguna y dado que nuestro amigo carpintero no está legalmente habilitado para abrir la puerta de ningún negocio (y cobrar por ello) la factura necesaria para que el seguro con el que cuenta el negocio se haga cargo del desastre no puede ser emitida por un carpintero y no será aceptada por la aseguradora. Un coste de más de 500,00€ en una nueva puerta que bien pudo costar 40,00€ soló con que hubiesen llamado a Mi Llave Cerrajeros (por ejemplo).

 Y es que, demasiadas veces, "lo barato sale caro". Que le pregunten a nuestra amiga dependienta y a su amigo el carpintero 😉



7/3/18

El timo de la estampita en internet: "¡Copie el mando de su garaje por solo 12€!"

La web es un lugar increíble. Este nuevo entorno ha abierto una puerta al universo a multitud de personas que buscan de todo en la red: compañía, amistad, entretenimiento y, por supuesto, compras.
Y en este sentido, la web ofrece una enorme variedad de productos de múltiples categorías y clases y en muchos casos a precios sin competencia. Y el mundo de los mandos a distancia no podía escapar a todo esto...

"Usted podrá programar un nuevo mando de garaje en dos sencillos pasos!", "Nunca ha sido tan fácil clonar su mando!", "Mando con capacidad para más de 139 marcas y 800 modelos!". La publicidad y los reclamos son muchos y a precios realmente llamativos. En nuestra sencilla búsqueda hemos encontrado ofertas desde 5,00€ hasta 30,00€, para mandos de código fijo o evolutivo y siempre bajo el epígrafe de "hágalo usted mismo" y afirmando que es algo realmente sencillo.  Esto nos recuerda también mucho a los tutoriales donde personas de toda condición se dedican a abrir puertas con tarjetas de crédito y trozos de botella plásticas... puertas que también se abrirían si soplaremos sobre ellas, claro.

Copiar un mando a distancia no es algo que precise de formación universitaria, para que engañarnos. Pero, al igual que otras muchas actividades profesionales, tampoco lo puede hacer cualquiera. Clonar o copiar un mando (no es lo mismo) exige de una serie de conocimientos y, además, es únicamente uno de los pasos precisos para que un mando a distancia funcione y termine por hacer lo que debe, es decir, abrir el portal de nuestro garaje.

Para empezar, debemos saber si nuestro portal es de código fijo (unos pocos) o evolutivo (la mayoría). Debemos conocer marca y modelo y si la instalación es particular o comunitaria porque, en este segundo caso, un error nuestro como propietarios del mando a la hora de dar de alta ese nuevo mando puede ocasionarnos más de un quebradero de cabeza. Les contaré una historia, basada en hechos reales:

Juan (nombre supuesto) es un vecino de A Coruña, del centro de la ciudad y un buen día necesito de la copia de un mando. Su mujer se compró un nuevo coche y necesitaba un mando para ocupar la segunda plaza del garaje a la que la familia tenía derecho. Así que Juan acudió a un profesional en su zona que le pidió 40€ por la copia. A Juan le pareció un precio excesivo "por esta cosita de nada" y decidió rebuscar en Internet.
Allí, Juan se encontró con un mando "Universal" que se anunciaba como "fácil de programar simplemente apretando un par de botones".

Decía el reclamo que "Usted podrá copia el mando por enfrentamiento. Solo necesita un mando original para poder copiar el mando y realizar un clon exacto con el que abrir el portal de su garaje"... y solo por 12,00€!. Juan no lo pensó y realizó su compra. A la llegada del nuevo ejemplar, Juan hizo lo que se le indicaba y acudió raudo a su portal donde, al apretar el botón de su nuevo mando... no ocurrió nada.
Juan repitió el proceso de copia varias veces y, a la vista de que no pasaba nada, decidió explorar más en la web y se topó con un video-tutorial donde explicaban "en tres sencillos pasos" como dar de alta "nuevos mandos" en instalaciones como la de su portal. Y allá que se fue Juan a por una escalera de mano para subirse hasta la centralita desde donde, según su opinión, podría Juan por fin hacer valer su frase favorita, a saber; "quien paga de más es porque quiere". Así, Juan manipuló el receptor según lo indicado en aquel tutorial... pero, al terminar, algo pasó. Y ahora no solo el nuevo mando no servía para nada... sino que su antiguo mando tampoco.

Juan, algo nervioso, repitió el proceso una y otra vez pero a medida que apretaba botones y encendía leds en la placa de maniobra del receptor del garaje menos entendía lo que pasaba. La cosa no hizo más que empeorar cuando, por la puerta de servicio del garaje entró su vecino del 4ºB, Pedro, que tras ver la escalera, la tapa del receptor abierta y a Juan con un destornillador en la mano dijo: "Oye, ¿que haces?, llevo 10 minutos tratando de entrar en el garaje con el coche y mi mando no funciona, ¿que has tocado?"

Los sudores fríos y el bochorno, además del coste de tener que llamar a un profesional (el mismo al que Juan no quiso comprar un nuevo mando porque 40€ le parecían demasiados) para que repusiera todos los mandos del vecindario del edificio, los que Juan desde la ignorancia había dado de baja, son solo una consecuencia de dedicarse a cosas que uno no tiene porqué conocer o dominar. Lo grave para el bolsillo de nuestro amigo Juan fueron los cerca de 400 euros que le costó la broma.

Desde ese aciago día hay otro dicho que Juan pasó a conocer: "A veces, lo barato sale caro".

Si necesita un mando en la Costa da Morte, no haga como Juan y llámenos al 606 980 758. Nosotros nos ocuparemos de que su nuevo mando funcione, y solo por 35,00€. O le devolvemos su dinero.








26/2/18

El cerrajero...mejor que sea legal

Se habla y mucho sobre qué es y qué no es un un cerrajero, sobre el coste de su trabajo y lo que implica abrir la puerta de un domicilio o negocio.
Pero en demasiadas ocasiones se ignora que existen leyes que regulan la actividad de los cerrajeros y que definen por si mismas qué está bien y qué no está bien en la práctica de la cerrajería de seguridad.

Para empezar, un cerrajero lo es si está debidamente registrado y, en ausencia de un registro oficial, ese control lo llevan las asociaciones profesionales. Grupo Cerrajero, Asmace, Cerracor, Apecs o la federación nacional UCES son algunos de los que actualmente tienen potestad para registrar la actividad de los profesionales de la cerrajería como tales. En nuestro caso, Mi Llave Cerrajeros es miembro de Grupo Cerrajero,  una entidad de carácter estatal, que agrupa a decenas de miembros en las 17 comunidades autónomas. Y como miembro reconocido, los cerrajeros de Mi Llave hemos tenido que demostrar que estábamos al corriente en materia legal (de alta en la seguridad social y hacienda, con certificado de penales limpio y debidamente formados) y que llevábamos más de 2 años en ejercicio.


Además, en cumplimiento de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, que en su artículo 25 afirma cuales son las "Obligaciones de registro documental" que deben seguir los cerrajeros y "Las personas físicas o jurídicas que ejerzan actividades relevantes para la seguridad ciudadana, como las de hospedaje, transporte de personas, acceso comercial a servicios telefónicos o telemáticos de uso público mediante establecimientos abiertos al público, comercio o reparación de objetos usados, alquiler o desguace de vehículos de motor, compraventa de joyas y metales, ya sean preciosos o no, objetos u obras de arte, cerrajería de seguridad, centros gestores de residuos metálicos, establecimientos de comercio al por mayor de chatarra o productos de desecho, o de venta de productos químicos peligrosos a particulares, quedarán sujetas a las obligaciones de registro documental e información en los términos que establezcan las disposiciones aplicables". 

Ese registro implica que, cada vez que se nos requiere para abrir un puerta (por ejemplo) debemos cumplimentar una ficha que identifique a quien nos solicita el servicio y donde lo hace. También llevamos registro de donde y a quien le sustituimos un cilindro, le cambiamos una cerradura o le hacemos cualquier otro servicio que implique la modificación en el acceso a una vivienda o negocio.

Por todo ello, es muy importante que, si se ve en la necesidad de contar con los servicios de un cerrajero, cuente con los de un auténtico profesional que se haga cargo no solo de resolver su problema sino que lo haga, además, dentro de la ley.

Cuenta con nosotros para ello en Cee y la Costa da Morte desde el 606 980 758

14/1/18

Copiar la llave de mi coche: Fácil y rápido, si sabes donde

A medida que la tecnología ha ayuda a mejorar la seguridad en los automóviles, también se ha ido complicando lo que era un proceso sencillo, rápido y no demasiado caro: la copia de llaves de coche.

 Desde el año 2.000, casi todas las marcas y modelos incluyen la tecnología de chips como parte del mecanismo de arranque del motor, lo que ha llevado a complicar y encarecer (además de hacer mucho más seguro, evidentemente) el proceso de copia. Así, donde antes por unos 6,00 u 8,00 euros uno podía conseguir replicar la llave de su turismo, ahora la cosa se ha elevado enormemente. Más aun si uno decide que la mejor manera de copiar esa aparentemente compleja llave es acudiendo al concesionario. Hablemos de precios.

Un original de la llave de su Opel, Renault, Citröen o Fiat puede rondar los 180 euros. Hablamos de la llave y el mando instalados en un concesionario y siempre dependiendo de la marca y el modelo porque la cosa puede elevarse a los 250 euros sin demasiados complejos. En el caso de marcas como Volswagen, Audi o BMW y Mercedes, el precio empieza en los 250 y se mueve a esos niveles.
Siempre, repito, en el caso de llaves con mando a distancia, originales, pedidas a fábrica a partir de nuestro número de bastidor.
Pero... ¿y si todo lo que yo quiero y necesito es una llave que abra y arranque mi coche?. En ese caso, el concesionario nos ofrece un duplicado que no suele bajar, en la mayoría de los casos, de los 80 o 90 euros y que, atención, a veces debemos buscarnos la vida para que un cerrajero o profesional de la copia de llaves nos termine de cortar, porque el concesionario recibe los originales en bruto. Si, si, en bruto y sin cortar.

Sin embargo, todo esto tiene remedio y desde hace tiempo. Vayamos por partes.

Lo primero es definir que queremos y que necesitamos. Queremos un duplicado de la llave de nuestro coche que nos permita abrirlo y arrancarlo. Y esto es posible en un establecimiento debidamente autorizado para hacer copias que puede replicar el chip de nuestra llave, algo no tan sencillo como pueda parecer. Dependiendo de la marca y el modelo, la operación obligará a hacer varias intervenciones en el vehículo para poder replicar la encriptación de la marca y modelo en una llave cortada por profesionales. Pero, en todo caso, esta operación y nuestra nueva llave debidamente probada y garantizada, no debería de costarnos más de 50,00 euros. Si, he dicho 50. El ahorro es significativo.

Otra cosa es que uno desee copiar también el mando a distancia, una operación más compleja y cara, que exige de más maquinaria y medios al cerrajero-duplicador, intervención en el ordenador de a bordo del coche incluida y que elevará el coste a cerca de los 120-150 euros, un precio que de todos modos también es sensiblemente menor que en el caso de querer obtener un duplicado de nuestra llave en el concesionario.

En Mi Llave Cerrajeros, en el C.C. Finisterrae en Cee, duplicamos todo tipo de llaves para todo tipo de vehículos (No mandos) con chip y perfectamente preparadas para abrir y arrancar nuestro coche. Y solo por 40,00€.
Consúltenos.

11/1/18

Que es una puerta acorazada y que no lo es

Hasta finales de los años 90, una "buena puerta" en un domicilio consistía en una puerta de madera, más o menos gruesa, con unas buenas bisagras, tres, que no contaban en ningún caso con refuerzo al marqueado (eso pequeños insertos que unen puerta y marco cuando esta se cierra) y con un único punto de cierre en forma de petaca a la altura de la cerradura. 
Esto cambio con el boom inmobiliario y con el nuevo siglo. Entre las novedades que los nuevos pisos y urbanizaciones ofrecían se encontraban unas puertas de madera, gruesas, con buenas bisagras anti palanca y cerraduras de 3 y hasta 5 puntos de anclaje, con balones en vez de petacas y una lamina metálica en el marqueado interno.

Y por alguna razón esto pasó a ser considerado una puerta "de seguridad", algo totalmente falso y engañoso. Porque una puerta de seguridad, acorazada o blindada son cosas totalmente distintas, como ahora veremos. Vamos por partes y definamos primero:

La Puerta blindada  es una puerta de entrada cuya estructura, tanto del marco como de la hoja de la puerta, está fabricada en madera. Son puertas con un cierto grado de resistencia, que suelen contar con algunos refuerzos de hierro pero que no logran contener los ataques externos más profesionales y que además son muy conocidas por los ladrones. 
La cultura popular engaña a muchos usuarios que deciden adquirir una puerta blindada, ya que el término "blindada" suele aparentar una resistencia no acorde a la realidad.

La Puerta Acorazada es una puerta fabricada en acero y diseñada con placas de madera con una función puramente estética. Una puerta acorazada es mucho más resistente que una puerta blindada, ya que los materiales de fabricación y los complementos de seguridad tienen mayor calidad y resistencia ante los ataques de los ladrones profesionales.
El término "acorazada" no es tan conocido como blindada, pero en este caso hablamos de una puerta con materiales superiores en términos de resistencia y que se adapta perfectamente en el apartado estético.  

 En 2013, la normativa española UNE-85160 dejó de diferenciar entre los términos de puertas acorazadas o puertas blindadas y pasó a denominarlas como puertas de seguridad. Estas puertas se basan en el grado de seguridad y resistencia frente a ataques y están certificadas mediante ensayos y normativa. La seguridad de las puertas no se mide por materiales o conceptos, sino por clases certificadas. Actualmente existen 5 tipos de clases de menor a mayor seguridad: Clase 1, Clase 2, Clase 3, Clase 4 y Clase 5.

Las clases 1 y 2 no son apenas resistentes frente a ataques del exterior, siendo fácilmente violables con ataques básicos mediante palancas o ganzúas profesionales. En estos tipos de puertas se encuentran la mayoría de puertas blindadas y muchas puertas acorazadas que no han llegado a clases superiores. La clase 3 es la que marca la denominación de puerta de seguridad. Es decir, para que una puerta sea considerada como puerta de seguridad debe tener al menos una clase 3 de resistencia ante los ataques. Esta clase se consigue mediante ensayos profesionales y certificaciones que garanticen que la puerta realmente es capaz de evitar el forzado de la misma frente a herramientas profesionales.

La clase 4 y la clase 5 también están catalogadas como puertas de seguridad y ofrecen una protección y resistencia mayor que las de clase 3. Estas puertas especiales están preparadas para evitar ataques realizados por verdaderos profesionales del robo y el asalto. Son unas puertas que brillan por su robustez, diseño y que han demostrado mediante ensayos que están verdaderamente preparadas para proteger del robo frente a asaltantes experimentados con herramientas profesionales.

Las puertas de grado 5 son obligatorias para ciertos comercios considerados peligrosos por su tipo de sector, como joyerías o empresas de seguridad. 

Mi Llave Cerrajeros, en colaboración con Eurosegur, ofrece un amplio catálogo en puertas de seguridad de grados 3, 4 y 5, dentro del catálogo ofertado por el Grupo García 

4/1/18

¿Cuanto cuesta un cerrajero?

El tópico es claro: un cerrajero cobra 300 euros o más por abrir una puerta soplándole encima y sin sudar. Así se representa por todas partes y así lo afirman en televisión (aunque sea con "humor")


No solo esta serie, con amplia audiencia, se ceba así con la profesión sin base documental (más allá de las anécdotas e informaciones que cada cierto tiempo surgen con total ausencia de datos y base y llenas de tópicos y clichés) sino que son muchos los infundios semejantes. No se leen así sobre, por ejemplo, electricistas; "Un electricista pide 300 euros por poner un enchufe y cambiar una bombilla", ¿os imaginais?. Sin embargo la cerrajería si recibe esta mala prensa.
Así que hoy queremos ofreceros una idea general de porque las cosas cuestan lo que cuestan y que es lo razonable en cuanto a abrir puertas.

Para empezar: un cerrajero no es un carpintero. El primero hace lo que hace en función de unas habilidades y conocimientos diferentes al segundo. Clavar un clavo es relativamente fácil, vale, pero abrir una FAC con refuerzo no. Solo una de cada 4 puertas que el cerrajero acude a abrir está cerrada únicamente con el resbalón y sin vueltas de llave. El mito  de las puertas que se abren con una tarjeta, además, es más bien un mito que una realidad y en 2 de cada tres casos, esa puerta termina obligando a un trabajo de mayor duración, habilidad y uso de medios técnicos que los de una simple lamina o tarjeta.

Un cerrajero cuenta con un completo maletín de herramientas donde, además de las propias de la profesión viajan martillos, destornilladores, taladros, extractores, "cascanueces", etc... un material que es pura inversión y que debe ser repuesto por el profesional, como en cualquier otra profesión...y no es barato.
El cerrajero, además, no se "materializa"  en el lugar desde el que lo llaman. Ha de viajar hasta allí y eso implica kilometraje, a razón (según lo indicado el BOE) de 0,19 céntimos por kilómetro. Supongamos que el cerrajero ha de desplazarse 30 kilómetros para llegar a nuestro domicilio, lo que implica 60 de coste (ha de venir y volver) con un coste de unos 12 euros que añadir a nuestra factura. Sumemos a lo que sea que deba hacer en nuestra puerta el IVA y el IRPF correspondientes (un 40% de aumento, no lo olvidemos) y llegaremos sin muchos problemas a los 50,00€, que es la media que se cobra en la mayoría de lugares por abrir una puerta en horario diurno de lunes a viernes.

Pero, ¿y si nuestro problema se manifiesta un sábado, a eso de las 2 de la mañana?. Si creéis que es agradable que te llamen a altas horas de la madrugada en fin de semana para que acudas a una vivienda porque sus residentes han olvidado por dentro sus llaves... es que no trabajais ni de noche ni en fin de semana. Pero allá que va el cerrajero, que luego pedirá, (también de media) unos 100,00€ euros por esa apertura. Si añadimos nocturnidad según convenio colectivo (más del 20%) y fin de semana (otro 10%) tenemos que a los 50 euros deberíamos sumar otros 15,00€ por hora y eso nos acerca cada vez más a los 75 que Mi Llave Cerrajeros cobra por apertura con nocturnidad y en fin de semana.

Nuestro precio base son 30,00€ en horario diurno y de lunes a viernes por una apertura que lleve menos de una hora y sin obra o reposición de bombillo. En caso contrario todo depende del precio del nuevo bombillo y del tiempo.


2/1/18

Si, puedes (y debes) cambiar el bombillo en tu piso de alquiler

Aunque existen muchos bulos, mitos y rumores alrededor de este asunto, el hecho cierto es que la ley permite a los inquilinos de un inmueble sustituir el bombín de la puerta de su piso en alquiler en el tiempo que decidan en el interior del inmueble.

Con lo difícil que está hoy en día conseguir un contrato de alquiler en determinadas ciudades, una vez encontrado, las prisas pueden hacer que nos metamos de cabeza a firmar documentos sin acabar de tener todas las dudas resueltas. Una de las primeras que suele surgir al entrar a vivir a un piso de alquiler es si se puede o no, dentro de la ley, cambiar la cerradura después que te hayan entregado varios juegos de llaves.

En primer lugar, es bueno preguntar todo lo que necesario al gestor inmobiliario, o en su caso, directamente al propietario sin importar que ya hayas firmado el contrato. Seguramente a ellos también les interesará comentar contigo cualquier punto que no haya quedado claro.

Aún así, hay algunos derechos que te corresponden como inquilino y están amparados por la ley, por ejemplo el de la privacidad del domicilio (el derecho a la inviolabilidad del domicilio se encuentra recogido en el artículo 18.2 de la Constitución, que dice, entre otras cosas: “El domicilio es inviolable....) lo que te permite cambiar el bombín de la cerradura para tener una llave nueva sin necesidad de pedir el consentimiento del propietario.
Como explicamos en otro post, en un cilindro común y corriente la copia de la llave es tan sencilla como contar con una y llevarla a cualquier ferreterías o tienda de copia de llave y pedir un duplicado. es por esto por lo que es más que probable que en un piso en alquiler por el que han pasado un numero indeterminado de inquilinos el numero de copias en circulación tienda más bien a infinito.

Con este cambio, ganas en tranquilidad y aseguras que ningún inquilino anterior del piso, ni el mismo propietario tengan una copia de la llave, de modo que no puedan entrar a tu casa sin permiso. Siendo el piso alquilado donde vives la vivienda habitual, y no la del propietario, si éste decidiera entrar en él sin tu permiso, estaría incurriendo en un delito de allanamiento de morada. Además, el artículo 202 del código penal señala que el particular que no habite en la vivienda no podrá acceder sin consentimiento expreso. Por tanto, el propietario no tiene derecho a exigir una copia de la llave de la nueva cerradura.

Sí debes tener en cuenta, que al acabar tu contrato, o dejar el piso, tendrás que volver a colocar la antigua cerradura y devolver sus respectivas llaves, o bien entregar tantas copias de llaves de la nueva cerradura como te entregaron.