7/3/18

El timo de la estampita en internet: "¡Copie el mando de su garaje por solo 12€!"

La web es un lugar increíble. Este nuevo entorno ha abierto una puerta al universo a multitud de personas que buscan de todo en la red: compañía, amistad, entretenimiento y, por supuesto, compras.
Y en este sentido, la web ofrece una enorme variedad de productos de múltiples categorías y clases y en muchos casos a precios sin competencia. Y el mundo de los mandos a distancia no podía escapar a todo esto...

"Usted podrá programar un nuevo mando de garaje en dos sencillos pasos!", "Nunca ha sido tan fácil clonar su mando!", "Mando con capacidad para más de 139 marcas y 800 modelos!". La publicidad y los reclamos son muchos y a precios realmente llamativos. En nuestra sencilla búsqueda hemos encontrado ofertas desde 5,00€ hasta 30,00€, para mandos de código fijo o evolutivo y siempre bajo el epígrafe de "hágalo usted mismo" y afirmando que es algo realmente sencillo.  Esto nos recuerda también mucho a los tutoriales donde personas de toda condición se dedican a abrir puertas con tarjetas de crédito y trozos de botella plásticas... puertas que también se abrirían si soplaremos sobre ellas, claro.

Copiar un mando a distancia no es algo que precise de formación universitaria, para que engañarnos. Pero, al igual que otras muchas actividades profesionales, tampoco lo puede hacer cualquiera. Clonar o copiar un mando (no es lo mismo) exige de una serie de conocimientos y, además, es únicamente uno de los pasos precisos para que un mando a distancia funcione y termine por hacer lo que debe, es decir, abrir el portal de nuestro garaje.

Para empezar, debemos saber si nuestro portal es de código fijo (unos pocos) o evolutivo (la mayoría). Debemos conocer marca y modelo y si la instalación es particular o comunitaria porque, en este segundo caso, un error nuestro como propietarios del mando a la hora de dar de alta ese nuevo mando puede ocasionarnos más de un quebradero de cabeza. Les contaré una historia, basada en hechos reales:

Juan (nombre supuesto) es un vecino de A Coruña, del centro de la ciudad y un buen día necesito de la copia de un mando. Su mujer se compró un nuevo coche y necesitaba un mando para ocupar la segunda plaza del garaje a la que la familia tenía derecho. Así que Juan acudió a un profesional en su zona que le pidió 40€ por la copia. A Juan le pareció un precio excesivo "por esta cosita de nada" y decidió rebuscar en Internet.
Allí, Juan se encontró con un mando "Universal" que se anunciaba como "fácil de programar simplemente apretando un par de botones".

Decía el reclamo que "Usted podrá copia el mando por enfrentamiento. Solo necesita un mando original para poder copiar el mando y realizar un clon exacto con el que abrir el portal de su garaje"... y solo por 12,00€!. Juan no lo pensó y realizó su compra. A la llegada del nuevo ejemplar, Juan hizo lo que se le indicaba y acudió raudo a su portal donde, al apretar el botón de su nuevo mando... no ocurrió nada.
Juan repitió el proceso de copia varias veces y, a la vista de que no pasaba nada, decidió explorar más en la web y se topó con un video-tutorial donde explicaban "en tres sencillos pasos" como dar de alta "nuevos mandos" en instalaciones como la de su portal. Y allá que se fue Juan a por una escalera de mano para subirse hasta la centralita desde donde, según su opinión, podría Juan por fin hacer valer su frase favorita, a saber; "quien paga de más es porque quiere". Así, Juan manipuló el receptor según lo indicado en aquel tutorial... pero, al terminar, algo pasó. Y ahora no solo el nuevo mando no servía para nada... sino que su antiguo mando tampoco.

Juan, algo nervioso, repitió el proceso una y otra vez pero a medida que apretaba botones y encendía leds en la placa de maniobra del receptor del garaje menos entendía lo que pasaba. La cosa no hizo más que empeorar cuando, por la puerta de servicio del garaje entró su vecino del 4ºB, Pedro, que tras ver la escalera, la tapa del receptor abierta y a Juan con un destornillador en la mano dijo: "Oye, ¿que haces?, llevo 10 minutos tratando de entrar en el garaje con el coche y mi mando no funciona, ¿que has tocado?"

Los sudores fríos y el bochorno, además del coste de tener que llamar a un profesional (el mismo al que Juan no quiso comprar un nuevo mando porque 40€ le parecían demasiados) para que repusiera todos los mandos del vecindario del edificio, los que Juan desde la ignorancia había dado de baja, son solo una consecuencia de dedicarse a cosas que uno no tiene porqué conocer o dominar. Lo grave para el bolsillo de nuestro amigo Juan fueron los cerca de 400 euros que le costó la broma.

Desde ese aciago día hay otro dicho que Juan pasó a conocer: "A veces, lo barato sale caro".

Si necesita un mando en la Costa da Morte, no haga como Juan y llámenos al 606 980 758. Nosotros nos ocuparemos de que su nuevo mando funcione, y solo por 35,00€. O le devolvemos su dinero.








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