28/9/18

Ninguna partido tiene interés en defender la propiedad privada en España. Ninguno

Hoy queremos hablaros de un problema que parece no contar con el interés de los responsables públicos pero que, en gran medida, se solucionaría rápida y efectivamente solo con que los encargados de hacer las leyes y hacer que se cumplan se preocupasen por ello: la seguridad en domicilios y negocios.

No exageramos cuando decimos que se vive uno de los peores momentos en materia de seguridad para nuestras casa y negocios. En el verano de 2018 ha aumentado hasta un 30% el asalto a viviendas usando el "bumping" del que os hemos hablado ya en otras ocasiones. En este contexto, existe una propuesta que circula entre parlamentarios y autoridades para que se regule y gestione la profesión de cerrajero y, por extensión, la copia de llaves e instalación de cerraduras en España.

El nuestro es uno de los pocos países de la Union Europea que no tiene regulada la profesión que se dedica a abrir la puerta de las casas de la gente de forma legal. Parte del sector, entre ellos nosotros mismos, ha decidido regularse por si misma pero, por desgracia, parece que esta iniciativa no es del interés de los políticos  que, después, se dedican a hablar sobre la necesidad de extremar nuestra seguridad contra la violencia de genero o el terrorismo.

La constitución española es de las pocas que consagra la inviolabilidad del propio domicilio en su texto. En el articulo 18 del Titulo I, en su apartado 2º se indica que: "El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito". De igual modo, el articulo 202 del Código Penal afirma que:

Artículo 202
1. El particular que, sin habitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.

Teniendo en cuenta estos dos datos, queda claro que si un individuo abre la puerta de un domicilio sin contar con la autorización de sus moradores podría estar incurriendo en un grave delito. Sin embargo, en España, no existe una legislación que regule quien y de que manera puede abrir la puerta de un domicilio cuando por error o avería el legitimo propietario de esta no es capaz de entrar en ella.

De igual modo, la copia de llaves carece de ninguna regulación, salvo si media una patente en la titularidad de la llave. El 99% de las cerraduras y cerrojos carece de patente en vigor para su modelo de llave lo que hace posible que cualquiera que tenga una llave pueda hacerse una copia. Si alguien cree que eso no es tan grave, puede preguntar a esta víctima de la violencia machista. En este caso, y como afirma la noticia, "La expareja de María tenía una orden de alejamiento, pero usó una copia de las llaves para entrar en su casa y la apuñaló, presuntamente, hasta cinco veces".
¿Puede la acusación en un tribunal demostrar que esa persona se hizo unas copias de forma irregular y violando su orden de alejamiento?... No, porque no existe obligación legal de llevar a cabo un registro de quien y cuando copia una determinada llave.

Por otra parte, el intrusismo que sufre la profesión es de los más salvajes de cualquier sector en el país. Jubilados, parados, trabajadores de otros muchos sectores sin relación alguna con la cerrajería y hasta conocidos delincuentes con antecedentes por hurto o asalto se dedican a ofrecer sus "servicios" como cerrajeros, abriendo domicilios y, obviamente, poniendo en peligro bienes y personas en todo el país.


En fechas recientes, nos hemos puesto en contacto con varios parlamentarios de prácticamente  todas las fuerzas políticas con representación en el Congreso. Después de varias comunicaciones solo una diputada tuvo a bien responder a nuestra demanda de interés. Una de 14.

Es por ello por lo que podemos afirmar, con pruebas, que, NINGUN PARTIDO POLITICO EN EL CONGRESO QUIERE SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DE SEGURIDAD EN DOMICILIOS Y NEGOCIOS EN ESPAÑA.

Y lo hacemos publico con la sana intención de generar un debate real que concluya, al fin, con un reglamente general que defienda al profesional de la cerrajería y sirva para, por fin, dar peso real a los artículos y leyes que, se supone, protegen nuestro hogar y la inviolabilidad de nuestro domicilio.

Ojalá que así sea.

2 comentarios:

  1. Teniendo en cuenta estos dos datos, queda claro que si un individuo abre la puerta de un domicilio sin contar con la autorización de sus moradores podría estar incurriendo en un grave delito. Sin embargo, en España, no existe una legislación que regule quien y de que manera puede abrir la puerta de un domicilio cuando por error o avería el legitimo propietario de esta no es capaz de entrar en ella.
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