22/10/19

Al hilo de la ley: La suerte del Cerrajero

En los últimos días estamos hablando sobre las circunstancias en las que un Cerrajero de Seguridad, en el ejercicio de su profesión, pudiera verse en una situación legal que pudiera ocasionarle un daño o poner en tela de juicio la apertura de una puerta en un domicilio, a instancias de un cliente.
Y mira por dónde, la Audiencia Provincial de Ourense* pone en nuestras manos un ejemplo que queremos compartir con todos vosotros. Es el caso del Cerrajero que, según el juez, "no adoptó ninguna cautela para identificar al peticionario". Hablemos de ello...

En 2018, el Juzgado de lo Penal de Ourense sentenciaba al respecto de la denuncia de un vecino de esta ciudad. la víctima, este vecino, había sufrido un robo en su casa mientras el se encontraba en un bar viendo un partido. Al parecer, una mujer que no pudo ser identificada, llamó a un cerrajero que, sin pedirle ni autorización por escrito ni constatar la identidad de esta persona de ninguna manera, le abrió la puerta de un domicilio donde la ladrona dijo que vivía. Tuvo que cambiar el cilindro después de que, según cita la sentencia, "la mujer le había hecho creer que habitaba en esa vivienda y que se había olvidado las llaves. Una vez en su interior, y con animo de obtener un ilícito beneficio, se apodero del dinero que el usuario de la vivienda, Nicolás guardaba en una caja de zapatillas así como en varios sobres que se encontraban en el interior del canapé, así como de un reloj marca Brettling."

La víctima, el residente autentico en la vivienda allanada, denunció los hechos y el cerrajero fue llamado por la policía para detallar lo sucedido y, de paso, tratar de reconocer a una ex-pareja del hombre que, según este, estaría detrás del robo. La denunciada era una mujer, de nombre supuesto, a la que se identifica como Coro. El Juzgado de lo penal nº2 de Ourense determina que no se ha podido confirmar que se trate de la ladrona y la absuelve. La víctima, el tal Nicolás, recurre ante la Audiencia Provincial y esta determina que no se puede atender a la apelación y resuelve de nuevo la inocencia de la tal Coro.

Pero, entre medias, en el texto de su fallo define con claridad que existe un enorme problema legal en la función profesional del Cerrajero de Seguridad. Porque la Audiencia cae en un error grave, el de asumir que existe una obligación legal que ampare que un cerrajero deba identificar de algún modo concreto a los que le piden que acceda a un domicilio.

Para entendernos, él cerrajero habría reconocido a la tal Coro en una fotografía que la Policía le enseña el día en que fue requerido para explicar los sucesos en comisaría. Pero, la Audiencia, este mismo año 2019, afirma que: "La jueza de instancia valora (...) la principal prueba de cargo contra la acusada, la cual viene constituida por la declaración del cerrajero quien supuestamente a su instancia abrió la cerradura de la vivienda de la víctima, y ofrece una identificación plena de la misma. Frente a ello la acusada aporta una prueba tecnológica de análisis de la geolocalización de su teléfono móvil, y de las aplicaciones abiertas en el periodo en el que se produjo el hecho, para negar de este modo la certeza de la identificación. Ni el camarero del bar donde se produjo la llamada al cerrajero, ni los restantes testigos que por vivir en la misma planta coincidieron en algún momento con la acusada y el cerrajero, la han reconocido". Es decir, que el cerrajero afirma que es esta señora quien le pidió que abriese la puerta de la víctima, pero la supuesta clienta dice que no y, además, puede acreditar que no estaba en el lugar, algo que el Cerrajero, al carecer de ningún documento que pudiera probar lo contrario, no es capaz de demostrar.

Pero la Audiencia sigue y dice que "La juzgadora de instancia valora y razona con diversos argumentos si esta prueba de identificación es suficiente para estimar la existencia de prueba de cargo suficientes para entender soslayada la presunción de inocencia. Los argumentos utilizados en su exposición valorativa, no son irracionales, apoyándose en el interés que pueda tener el cerrajero en la resolución del caso, ante la deficiente actuación del mismo, quien no adoptó ninguna cautela para identificar al peticionario" Ojo con esto. La Audiencia estima que existe una obligación, más allá del sentido común, por parte del cerrajero para identificar a quién le solicita que abra una puerta, algo que no solo es falso sino que, a nuestro juicio, también es enormemente desasosegante.

Además, la audiencia considera que el cerrajero podría tener interés en descargar en la acusada la culpa para "tapar" su falta de diligencia, una falta de diligencia que no figura transcrita en ningún texto legal ni que se explicita en ningún reglamento u orden. Insisto, solo el sentido común ampara la actividad de aquellos cerrajeros profesionales que, como nosotros, solo abren una puerta de un domicilio tras la autorización por escrito del residente o propietario de la vivienda.  Es una acción de "motu proprio" no obligada ni vinculada a ninguna ley.

La clave de todo esto pasa por la conclusión de lo expuesto. Y es que, según la sentencia y el posterior fallo de la Audiencia Provincial, la víctima, el hombre al que entraron en su casa, nunca verá resarcido el delito cometido. Al no poder determinarse que aquella persona a la que él acusó de ser la autora del robo, con la inestimable ayuda del cerrajero, el delito queda sin culpable. La misteriosa mujer que llamó desde un bar al cerrajero que se vio envuelto en todo este lío nunca podrá ser identificada ante la justicia ni acusada de ningún hecho delictivo. Pero el único autor conocido del hecho, la única persona de la que se tiene certeza que cometió un delito tampoco responderá aparentemente de nada. Aparentemente, claro.

Las horas de declaraciones, el nombramiento seguro de un abogado y procurador que lo representasen en todo este asunto, la incertidumbre de acudir como testigo a un proceso judicial y todas las horas perdidas por un servicio prestado en un Domingo... esas nadie se las va a compensar a un profesional que, con una Ley que lo proteja y legitime en situaciones como esta y con un procedimiento claro que le obligase a solicitar autorización a esta persona antes de abrirle la puerta de un domicilio cualquiera se habría ahorrado.



* Enlace a la sentencia en la base de datos del CGPJ http://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/42165373fdaa0c8e/20190925

15/10/19

Cerrajería y ley: una actividad discutible

En alguna ocasión hemos hablado aquí sobre las circunstancias legales que hacen que la profesión de Cerrajero (el que se dedica a abrir las puertas de domicilios y negocios cuando se averían o el residente/propietario pierde u olvida sus llaves) viva en una especie de limbo bastante peligroso.


Por definición un Cerrajero de Seguridad "comete un delito" cada vez que realiza con éxito su trabajo. El texto literal del artículo 202 del Código Penal dice que: "El particular que, sin habitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años". El matiz está en la frase "contra la voluntad de su morador". Es por esta razón por la que, de motu proprio los profesionales preocupados por este extremo decidieron, sin que exista una norma o reglamento que obligue a ello, solicitar siempre la autorización del residente/propietario antes de poner sus manos en puerta ajena


Pero la realidad reciente de la legislación española pone en tela de juicio esta y otras medidas. Son ya varios los casos en los que ocurre que el solicitante de un servicio no es el residente, propietario o morador en la vivienda y, en alguna trágica ocasión, esa persona a utilizado los servicios del cerrajero para, después, cometer algún delito. 
Por ejemplo en este caso un joven contrató a un cerrajero para que abriera la puerta de la casa donde robó. Se trataba de la residencia de un familiar que en ese momento no se encontraba en el domicilio y el individuo, que después fue detenido, sustrajo del piso tres anillos de oro, una cartilla del banco y 500 euros en efectivo. Un "palo" en toda regla, vaya.


Y el caso es que, a pesar de que el joven autorizó al cerrajero y que este no estaba en nada relacionado con el "chorizo" el hecho es que cualquier juez podría, sin demasiado esfuerzo, considerar que el profesional fue un "cooperador necesario" en el hecho delictivo. A fin de cuentas, sin el concurso del cerrajero este individuo no habría podido entrar al domicilio de su tío y robarle lo sustraído. En Derecho, se considera cooperador necesario a  "quien coopera en la ejecución de un hecho delictivo con un acto sin el cual no se hubiera efectuado". Aún más; el Código Penal en su artículo 28 considera que el cooperador, a fin de cuentas, es simplemente otro autor del hecho delictivo y considera que "son autores quienes realizan el hecho por sí solos, conjuntamente o por medio de otro del que se sirven como instrumento".


Así que, en este caso y en otros similares, puede considerarse que el cerrajero es, a efectos legales, el "instrumento" del que el autor del delito se sirve para cometer el acto delictivo. 
Así que, aunque en realidad el cerrajero solo es una víctima más, en aplicación estricta del Código Penal, "dada la relevancia de su aportación, resulta castigado con la misma pena que el autor, de conformidad con el artículo 28". Ni más ni menos. La pena por allanamiento estipulada por el CP va de los seis meses a los dos años de prisión y multa. 

La pregunta, por lo tanto es; ¿como podrían los cerrajeros evitar ser utilizados por oportunistas o ladrones para servir como "herramientas" en sus delitos"?. Es complicado dar una respuesta directa a esto pero está claro que la existencia de un estatuto profesional de la cerrajería podría ayudar y mucho a los profesionales en su actividad diaria, dotarlos de cierta protección en circunstancias como esta e incluso, por qué no, servir a las FF y CC de seguridad del Estado como una suerte de vigilantes que aportaran información a estas sobre actividades y situaciones que por su profesión pueden ver con más facilidad que estos. 

Un estatuto que de una base de legalidad a una actividad de partida ilegal; abrir la puerta de una casa o negocio ajeno.




4/8/19

Como dejar tu casa segura mientras tú descansas en tus vacaciones

Agosto es el mes de las fiestas, del calor, las siestas y también de los cacos en las ciudades y pueblos.
El motivo es muy sencillo: el parque de casas vacías disponibles para robar es el más alto del año, ya que a partir del 15 de Agosto los españoles abandonan en masa sus casas y se mudan a algún país exótico, a una villa marinera o al chalé de la playa o del monte.

Agosto es, por lo tanto, el mes del año en el que se produce la mayor cantidad de robos en domicilios en nuestro país. Por otro lado, según los expertos del sector de la seguridad privada, a pesar de que el 70% de las incursiones se produce en viviendas unifamiliares, el restante 30% de allanamientos de morada tiene lugar en pisos y edificios de apartamentos, sobre todo en las zonas residenciales más alejadas del centro de las ciudades.

A este respecto, los profesionales de la seguridad hacen hincapié en que ninguna vivienda está exenta de peligro si los amigos de lo ajeno consideran que la incursión es relativamente fácil, rápida y que posteriormente a la intrusión, existe la posibilidad de un escape rápido y sigiloso, con independencia de que la casa cuente o no con un sistema de seguridad doméstica (alarmas "magicas" incluidas). 

Por lo tanto, tengamos o no la tan cacareada alarma anti-robo, las siguientes nueve premisas son de obligado cumplimiento antes de cerrar la puerta por última vez durante las siguientes semanas y sumirnos en la canícula y el relajo veraniego.

1. Todo cerrado a cal y canto

Elemental y básico es no dejar ni una ventana abierta, pero para nuestra sorpresa en un buen número de ocasiones la dejamos, por ejemplo en el baño, para evitar los malos olores, y los cacos le sacan partido colándose por estrecheces impensables. También hay que revisar que no haya puertas a las que no se les ha dado doble vuelta para entrar. Los amigos de lo ajeno recorren las avenidas y callejuelas y repasan con la vista los edificios hasta dar con una ventana entreabierta; entonces "marcan" el piso y lo señalan como objetivo para una posible intrusión. En consecuencia se impone un repaso concienzudo a cerraduras y manetas antes de decir "hasta Septiembre".

2. Las persianas entreabiertas

Suena a contradicción después de lo anterior, pero no lo es: dejar la mayor parte de las persianas a medio bajar sugiere que hay vida al otro lado y que en un momento u otro del día la vivienda estará ocupada. Lo contrario, es decir las persianas bajadas del todo, es una señal de que la casa está cerrada y sus habitantes de vacaciones, por lo que estamos regalando información a los ladrones.

3. El seguro de hogar al día

Un seguro de hogar en regla y con las coberturas adecuadas no nos evitará el disgusto y la sensación de vulnerabilidad que produce ver que alguien ha entrado en nuestra casa. Pero puede minimizar el daño y hacer que todo quede en poco más que un disgusto a medio plazo, pues la reparación de destrozos y la compensación por objetos sustraídos correrá de la mano de la compañía aseguradora.

4. Cuidado con las copias de las llaves de nuestra casa

Por distintas razones, como ya hemos explicado en otros post, las llaves de una vivienda van copiándose y pasando de mano en mano, hasta acabar en las manos inapropiadas. Se trata de tener control real de las posibles copias de nuestras llaves. Es por ello que recomendamos la instalación de un cilindro de seguridad homologado y con llave incobrable  es decir, con un modelo de llave que solo puede copiarse en fabrica, evitando así que una copia de la llave de nuestra casa pueda acabar en manos indeseables. La patronal de las aseguradoras estimaba en un informe de 2017 que hasta un 60% de las instrucciones en domicilios mediante al método dumping (sin ruptura y con llaves de percusión) se habría producido en realidad por la presencia de una copia de cuya existencia los propietarios de la vivienda no tenían constancia. Además, siempre que sea posible, intentaremos que retornen a nosotros o que residan en familiares y personas de la máxima confianza.

5. Que alguien nos vacíe el buzón de vez en cuando

Si rebosa de correspondencia o correo comercial, el buzón se convierte en un chivato para el ladrón profesional. Lo ideal es que un familiar, un amigo o la vecina nos lo vacíe de vez en cuando.


6. Empleemos temporizadores

Se trata de dispositivos que programan el encendido periódico de distintos electrodomésticos. Los hay de rueda o digitales, y se colocan entre el enchufe y una lámpara o un electrodoméstico. Su objetivo es programar el encendido diario del aparato, así como la duración y frecuencia del mismo para que parezca que hay vida detrás de las paredes. De venta en ferreterías.

7. ¿Tenemos buenos cierres en puertas y ventanas?

Debemos tener especial cuidado con las ventanas de aluminio y PVC. Si bien en términos de aislamiento y estética son muy ventajosas, a veces la calidad de los cierres puede ser baja. Adicionalmente, las puertas de cerradura simple son fáciles de abrir, sobre todo si no pasamos la llave confiando en que así queda "cerrada". Es imperativo valorar si merece la pena mejorar los nuestras cerraduras; consulte a un profesional de la Cerrajería y piense que, aunque tengamos que pagar más, es posible que a la vuelta de vacaciones evitemos un disgusto.

8. No contar las vacaciones en Facebook o Instagram

No es imposible que haya amigos de lo ajeno entre nuestros contactos en Facebook e Instagram, especialmente si las tenemos abiertas y sumamos como contacto al primero que pasa. Los selfies en redes sociales chuleando de que estamos a miles de kilómetros arrancarán amplias sonrisas a los cacos, que pueden saber por los datos que vamos dejando en Facebook dónde vivimos y hasta cuándo tienen tiempo de robar en nuestro hogar.

9. Enviar los objetos de valor con un familiar

Los lugares más frecuentes donde escondemos nuestros objetos de mayor valor casualmente son los mismos para todo el mundo. Los cacos lo saben y van directos a ellos; y la mayoría de las veces aciertan. Si tenemos cosas de valor elevado o bien las llevamos a la caja fuerte de un banco o se las dejamos a un familiar.

Esperemos que estos consejos sean de utilidad y que al retornar de nuestro descanso podamos seguir con nuestros asunto, confiados en que la seguridad de nuestro hogar está todo lo garantizada que es posible. 


20/6/19

Aumentan los desahucios en alquileres.

Los lanzamientos practicados por impago de alquiler en el primer trimestre de 2019 aumentaron un 5,2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

Según el resumen ofrecido por el Poder Judicial, disminuyeron un 19,2 por ciento los derivados de ejecuciones hipotecarias, que mantienen la tendencia a la baja por decimoquinto trimestre consecutivo. Durante los tres primeros meses del año se presentaron 5.092 ejecuciones hipotecarias, un 26,2 por ciento menos que en 2018

El número de lanzamientos practicados durante el primer trimestre de 2019 alcanzaron la cifra de 15.559, lo que supone un descenso global del 2,2 por ciento respecto al mismo trimestre de 2018. El 65,9 por ciento de ellos (10.224) fue consecuencia de procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), mientras que el 27,9 por ciento (4.341) se derivó de ejecuciones hipotecarias. Los 994 lanzamientos restantes obedecieron a otras causas.

Estos y otros datos figuran en el informe "Efectos de la crisis económica en los órganos judiciales", que la Sección de Estadística del Consejo General del Poder Judicial ha hecho público hoy.
El número de lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias volvió a experimentar un descenso interanual, en este caso del 19,2 por ciento. De este modo, son ya 15 los trimestres consecutivos en los que se produce un descenso de los lanzamientos hipotecarios. Por su parte, los lanzamientos derivados de la Ley de
Arrendamientos Urbanos mantienen su tendencia al alza al aumentar un 5,2 por ciento en relación con el primer trimestre de 2018.

Como en trimestres anteriores, Cataluña (con 3.557, que representan el 22,9 por ciento del total nacional) ha sido la Comunidad Autónoma en la que se practicaron más lanzamientos. Le siguen Andalucía (con 2.499), la Comunidad Valenciana (con 2.119) y Madrid (con 1.730).

Además, aumenta el numero de procedimientos por ocupación ilegal de viviendas y locales.

La Ley 5/2018, de 11 de junio, de modificación de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en relación a la ocupación ilegal de viviendas ha modificado el artículo 250.1.4º de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Desde el tercer trimestre de 2018, se dispone de información estadística de los juicios verbales posesorios por ocupación ilegal de viviendas para los casos en los que los propietarios sean personas físicas, entidades sin ánimo de lucro o entidades públicas poseedoras de vivienda social.
En el primer trimestre de 2019, han ingresado 901 demandas, de las que se han resuelto 647. El mayor número de ellas (265, que representan el 29,4 por ciento del total nacional) se ha dado en Cataluña. Le siguen Andalucía (134), Comunidad Valenciana (122) y Madrid (100).

15/6/19

Vacaciones sin problemas... depende de ti

Muchos de nosotros en vacaciones disponemos de una segunda vivienda en la que pasar ese tiempo de relax con la familia, bien una pequeña casa, bien un apartamento cerca de la playa.

Cuando estas vacaciones terminan es imprescindible mantener nuestra segunda vivienda a salvo de posibles malhechores, ocupas y demás oportunistas que pretendan acceder a ella. Estas viviendas, al no ser nuestra residencia habitual, podrían no gozar del control que tiene nuestra vivienda principal,  algo de lo que un ladrón se percata enseguida. Algunos consejos que nos ayudarán a evitar sustos innecesarios podrían ser:


1. Por un lado nunca está demás contar con alguien de confianza que pueda pasarse cada cierto tiempo por la vivienda, recoger el correo, abrir y cerrar ventanas y persianas, regar las plantas e incluso limpiar un poco de vez en cuando. Muchas de las segundas viviendas suelen encontrarse en bloques de pisos que solo son utilizados en temporada estival o vacacional por lo que, prácticamente, todo el bloque está vacío. Es importante mantener una limpieza y aseo de la vivienda adecuado para que los posibles chorizos consideren que es una vivienda habitada y pasen de largo. Si por algún casual no dispones de una persona de confianza como un amigo o un familiar que pueda hacerte ese favor podemos contratar económico como el que dispensamos para la Costa da Morte con nuestro servicio Guardes.

2. Aunque se trate de una casa con jardín o un piso dentro de un bloque o complejo, es aconsejable no dejar escondidas nunca las llaves, ni bajo el felpudo ni dentro de una maceta o bajo una piedra. En zonas en las que se cuente con portero o conserje de vigilancia es posible dejar una copia de la llave por si surge algún inconveniente o imprevisto mientras no estamos. En los que no cuente con personal de seguridad, la manera más sensata de solucionar cualquier imprevisto es dejando la llave a algún vecino de confianza o a un servicio de atención cercano a la vivienda. El hecho de dejar escondidas las llaves en algún lugar cerca de la vivienda da vía libre a un ladrón para entrar.

3. Uno de los mejores consejos que un cerrajero profesional podría darnos para proteger nuestra vivienda es no llamar la atención.  La mejor manera de mejorar la seguridad de nuestra vivienda vacacional es optar por cambiar la cerradura por una de seguridad. Muchos modelos de cerraduras que podemos encontrar hoy en día en el mercado ya cuentan con un sistema antibumping, protegen la puerta de agresiones y protegen así la vivienda.

4. Por último un consejo que puede parecer obvio pero que es realmente importante es que nos aseguremos de cerrar bien la puerta. Nos referimos a echar la llave y comprobar que se ha cerrado correctamente al igual que comprobamos antes de marcharnos que hemos cerrado cualquier otra puerta, ventana, balcón, garaje, etc.

Estos consejos nos serán muy útiles para evitarnos sustos durante la temporada en la que no habitemos nuestra segunda vivienda, es imprescindible contar con un buen sistema de seguridad para nuestra puerta y en casos de emergencia con un cerrajero profesional cercano.

En invierno, las viviendas de segunda ocupación son el lugar preferido por los ladrones para robar cualquier tipo de bien que haya en el interior. Procura que su casa no sea víctima de este tipo de situaciones y protégela. Nosotros te ayudaremos.